Tengo que escribir acerca de los derechos de los niños y niñas del planeta, esas personas hechas de luz y con sus propias maneras de pensar, de ser, que en muchas ocasiones muestran más madurez y responsabilidad que los adultos, es un claro ejemplo el momento actual por el que estamos pasando a nivel planetario por causa del Covid-19.
Vivimos en un mundo adultocentrista (a parte de patriarcal) que no deja espacio para los más pequeños de nuestra especie, vease que incluso en los paises "Desarrollados" (como podría ser España) los lugares de ocio para ellos están mal diseñados, inexistentes o son fruto del consumismo exacervado en el que vivimos. A parte la infancia y la adolescencia son los grandes olvidados en las sentencias de divorcios existentes, diría en la mayor parte del planeta, centrandome en España, dónde más casos conozco y más injusticias en este ámbito puedo observar. Teniendo en cuenta también el alto índice de abusos sexuales que sigue existiendo en la infancia, la falta de recursos económicos, que hace que sólo en nuestro país haya aproximadamente 2,2 millones de niños y niñas pobres, sin contar lo que se nos viene encima, de donde seguro que desgraciadamente se incementarán muchísimo el número de estos.
Viendo el vídeo, afortunadamente soy cosciente de la valía de TODO ser humano, pero en especial de las niñas y niños, los cuales están dotados de una autenticidad que muchos adultos y adultas deberíamos envidiar, de la importancia de conocer los derechos de la infancia en el mundo, para poder ajustar estos a cada situación por la que pasen a lo largo de su infancia, ayudarlos para conocerlos y animarlos a que lo exijan, acompañarlos conscientemente hasta el camino de la adultez, donde puedan seguir construyendo un mundo mejor, más igualitario, más empático, menos racista.
Tengo la gran suerte de trabajar con niñas y niños de un sector desfavorecido de mi ciudad, de ellos aprendo todos los días que sus sentimientos, emociones y pensamientos son el estado puro del ser, que suelen ser reproduciones de lo que viven en sus casas, porque no tienen más remedio que convivir ahí, donde les ha tocado, y que la percepción que tienen de ellos es el reflejo de lo que se les dice que son, todos tienen ese potencial de desarrollo que les hace falta para llegar a lo más lejos, pero desgraciadamente no todas las familias pueden acompañarlas en esto, porque no saben o no pueden, tienen que estar pensando como conseguir para comprar leche y huevos, nadie les ayuda y no pueden sostener, porque ellos mismos no se sostienen.Esta es la realidad que yo veo todos los días, pero también hay otra realidad mucho más acomodada en la sociedad, llena de niñas y niños que están solos, porque no ven a sus madres, a sus padres, porque están todo el día trabajando y no les queda tiempo, con suerte un fin de semana, que compartir con ellos. No me extraña que el índice de natalidad haya bajado tantísimo en nuestro país, no nos dejan el tiempo que necesitamos para reproducirnos al menos con tranquilidad, y no que llegamos casi a los cuarenta y ya con el miedo metido de que no nos podremos quedar embarazadas, por la edad y por los disruptores endocrinos que nos rodean...
Siempre voy a estar al lado de los niños y niñas que estan en el planeta, que lo habitan y lo llenan de risas, alegrias y autenticidad. Confio que sabrán hacerlo muy bien y que podrán arreglar, al menos en parte, el desaguisado que le dejamos.

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